
¿Existe la vida después de la muerte? Es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez, y aunque nuestras respuestas personales puedan ser contrarias, estaremos de acuerdo en que la pregunta resulta fascinante. En Cementerio de Animales, Stephen King nos lleva por este terreno de la especulación, jugando con la muerte en un libro cuya trama no puede dejar a nadie indiferente.
Este libro, lo tenemos en dos ediciones diferentes, ambas en debolsillo y de tapa blanda, aunque una de ellas con sobrecubierta. Las dos tienen 481 páginas, está dividido en tres partes y con capítulos numerados.
La historia que se nos cuenta es la de la familia Creed, compuesta por Louis y Rachel, un sólido matrimonio, y sus hijos Ellie y Gage, además de Church, el gato de la pequeña. La familia Creed llega a Ludlow, un pueblo pequeño de esos donde todos conocen a todos, ya que Louis comenzará a trabajar como médico en la enfermería de la universidad, ubicada cerca de su nueva vivienda. El primer día en que llegan a su casa, la familia conoce a Jud Crandall, su vecino del frente, quien vive junto a su esposa Norma al otro lado de una peligrosa carretera, por la cual transitan grandes camiones sin ningún cuidado alguno y a toda velocidad.
La propiedad en la que llegan a vivir los Creed es muy grande, abarcando una buena cantidad de hectáreas, colindando incluso con un bosque por su parte trasera. Jud les comenta que siguiendo un pequeño pero marcado sendero que serpentea bordeando el bosque, hay un Cementerio de Mascotas, inserto dentro de los límites de su propiedad. En una ocasión, Jud organiza una excursión hacia dicho Cementerio para que la familia Creed lo conozca, un Cementerio dispuesto en forma circular donde estaban sepultados desde loros a gatos y perros, mascotas que en en sus días de vida, fueron lo suficientemente importantes para sus dueños como para enterrarlas ahí.
Jud Crandall, para sorpresa de Louis, se transforma rápidamente en un buen amigo, y hasta en una figura paterna para él, quien perdió a sus padres a muy temprana edad. Su amistad se ve fortalecida día a día, cuando por las tardes Louis visita a Jud y se sientan a charlar junto a algunas botellas de cerveza. Es debido a esta amistad, que una tarde en que Jud encuentra a Church muerto en su patio delantero, claramente debido a la peligrosidad de la carretera, éste le revela un desafortunado secreto a Louis. Por la noche, Jud y Louis emprenden el camino hacia Pet Semetary -tal como escribieron los niños a la entrada del mismo hace un tiempo atrás- donde Louis esperaba que enterraran al gato de su pequeña hija Ellie. Sin embargo cuando llegan al lugar, Jud continua su camino escalando unos peligros troncos, que amenazan con derrumbarse en caso de dar un paso en falso; pero Jud conoce el camino muy bien y le indica a Louis por donde transitar, encontrándose éste con un camino que continua más allá, un camino escondido que lleva hacia un lugar mas viejo que el mismo pueblo, un cementerio donde los antiguos habitantes del lugar, los indios Micmac tenían un poderoso secreto, y es en este lugar en que Louis entierra a Church, sin imaginar lo que estaba a punto de pasar, ya que al día siguiente, el gato aparece nuevamente en la casa, aunque con un extraño comportamiento y una apariencia repugnante.
A partir de aquí suceden una serie de hechos donde la muerte comienza a acechar a los Creed, y donde el secreto del Cementerio Micmac traerá enormes consecuencias en el porvenir de la familia.
La primera parte del libro la encontramos bastante lenta, pero ello no quiere decir que estuvo mala, sino que la misma lentitud nos ayuda a sumergirnos de lleno en la historia. King se toma su tiempo en generar esa atmosfera sombría, ese sentimiento en el lector que no tiene la certeza, pero que sabe que hay una tragedia que pronto se desatará como un vendaval en la vida de la familia Creed, lo cual veremos desarrollarse en las partes siguientes del libro. También, al desarrollarse la historia paulatinamente, los personajes quedan bien descritos, y esto enriquece la narración.
La historia ofrece un debate interesante en cuanto a las creencias de la vida después de la muerte, y sobre aferrarse a los seres queridos sin importar las consecuencias. ¿Qué tan fácil es dejar ir a una persona que se ama, sabiendo que hay una posibilidad de volver a estar con ella? Aquí entra en juego el terreno religioso y filosófico, así como también las distintas visiones que tenemos las personas respecto de la muerte y de lo que esta significa. ¿Existe el alma o solo somos un capricho de la naturaleza, un perfecto juego de los átomos que nos brindan una existencia pasajera e insignificante en la inmensidad del cosmos?
CALIFICACIÓN: 4/5







